Aunque el término vintage, tomado del ingles, hace referencia a algo antiguo, también añade las características de calidad y diseño. La tendencia llamada vintage en moda y decoración no solo trata de rescatar prendas u objetos de épocas pasadas, sino que aprovecha la estética de ese tiempo para inspirar nuevos diseños.

Usamos la palabra vintage para definir accesorios, muebles o prendas que han sobrevivido más de veinte años. Esto implica que si el objeto se ha mantenido durante todo ese tiempo en perfecto estado se debe a la calidad del mismo, el mimo en la fabricación, en los materiales utilizados, en el propio diseño y en sus detalles.

Los objetos vintage son, además, exclusivos. La mayoría de ellos se fabricaron en pequeñas cantidades a lo que tenemos que añadir su  estado de conservación, muy pocos llegan en perfecto estado.

Cuando hablamos de la tendencia vintage, aunque se trate de productos de fabricación actual, hacemos referencia  -a veces de manera inconsciente- a todas esas características  que antes mencionaba: exclusividad, calidad, valor económico…Pero no podemos obviar que también nos hacen evocar su historia, a veces con nostalgia, y transportarnos a épocas pasadas.

Hace unos días nos llegó el encargo de realizar un fotograbado de una foto antigua de una familia. Todas esas sensaciones se plasman completamente en este fotograbado. Por supuesto la exclusividad,  la calidad de los materiales, los tonos cálidos, la estética…Pero también la historia de fotografía, el momento en el que se tomó nos inspira muchos  recuerdos .

El grabado en la madera de las fotos nos permite, a partir de la foto elegida, convertir, el mismo producto y tratado con la misma tecnología, en objetos de distintas tendencias, algunos de rabiosa actualidad y otros de inspiración vintage.