Grabar en madera es imprimir en sus vetas una parte de tus recuerdos.

Esos momentos de tu vida que quisieras conservar para siempre en tu memoria tienen ahora un formato especial para que puedas disfrutar de ellos el resto de tus días.

Desde Tala te queremos ofrecer una manera diferente de guardar esos instantes tan especiales para ti y los tuyos tallándolos en madera. Podemos transferir a la madera la foto que desees, no se trata de pegar un papel a la madera, si no de grabar la propia pieza de madera. Notarás con tu tacto los relieves de la talla, minuciosa, milimétrica y precisa. Percibirás el olor a madera, el sabor a auténtico y perdurable.

Cuando se regala un fotograbado disfruta tanto el que lo regala como el que lo recibe.

  • Cuando lo preparas tienes que , principalmente elegir la foto, lo que implica que mientras buscas la foto adecuada, recuerdas momentos, te fijas en detalles que pudieron pasar desapercibidos, y esperas para ver el resultado.
  • Cuando se recibe como regalo un fotograbado de madera, se sienten sensaciones que van mucho más allá de la entrega de un paquete, se aprecia el cariño con el que se prepara y se elige la foto, se valora el esfuerzo para encontrar el detalle especial que hace diferente este presente.

Los fotograbados son únicos e irrepetibles, aunque volvamos a grabar la misma foto , nunca se podrá hacer sobre dos piezas de madera iguales. Las vetas, el secado y el tono de la madera hacen de cada fotograbado una pieza muy especial y exclusiva.

Las clases de madera que estamos utilizando para tallar los fotograbados, son básicamente, haya, pino, abeto y fresno. Son maderas blandas que nos permiten apreciar hasta el último detalle de la foto. Que se trate de maderas blandas o maleables, no implica que no sean resistentes.

Acompañar nuestros fotograbados de un bastidor de madera noble como el roble, añade a la pieza la clase que requiere para convertirlo en una pieza diferente, que combina perfectamente con cualquier tipo de decoración.